Síntomas

De Wiki Webtoc

El TOC se manifiesta en una variedad de formas.

Estudios han situado la prevalencia entre el 1% y 3%, aunque los casos clínicamente reconocidos son muchos menos, sugiriendo que muchos individuos con el trastorno no están tenidos en cuenta clínicamente. El hecho de que muchas personas no busquen tratamiento puede ser debido en parte a un estigma asociado al TOC. Otra razón para no buscar tratamiento puede ser que muchos enfermos de TOC no se dan cuenta que lo que están sufriendo es TOC, principalmente porque la típica representación del trastorno en los medios de comunicación y en otros lugares sólo cubre unos pocos de los muchos síntomas del TOC.

El típico enfermo de TOC realiza tareas (o compulsiones) para buscar un alivio de la ansiedad relacionada con las obsesiones. Para otros, estas tareas pueden parecer raras e innecesarias. Pero para el enfermo, tales tareas pueden sentirse como muy importantes, y deben ser realizadas de maneras concretas para prevenir graves consecuencias y que la ansiedad no aumente. Ejemplos de estas tareas: repetidamente comprobar que el coche aparcado ha sido cerrado antes de abandonarlo; encender las luces y apagarlas un número de veces antes de salir de la habitación; repetidamente lavarse las manos en intervalos regulares a lo largo del día.

Los síntomas pueden ser algunos, todos, o quizá ninguno de los siguientes:

  • Repetidamente lavarse las manos.
  • Tragar repetidamente, aunque no se necesite físicamente.
  • Contar - por ejemplo: contar en grupos de cuatro, ordenar objetos en grupos de tres, agrupar objetos en grupos pares o impares, etc.
    • Un síntoma serio que proviene de lo anterior es contar pasos * por ejemplo: sentir la necesidad de dar 12 pasos al coche por la mañana.
  • Objetos perfectamente alineados con ángulos rectos absolutos o en paralelo. Este síntoma es compartido con el TPOC y puede confundirse con esta condición pero en el TPOC no está asociado a la ansiedad.
  • Tener que cancelar malos pensamientos con pensamientos buenos. Ejemplo de malos pensamientos son:
    • Imaginar dañar a un niño y tener que imaginar un niño jugando felizmente para cancelarlo.
    • Obsesiones sexuales o pensamientos sexuales no queridos. Dos clásicos ejemplos son el miedo a ser homosexual o el miedo a ser pedófilo. En ambos casos, los enfermos se obsesionan sobre si son o no son geniunamente exicatos por los pensamientos.
    • Preocupación extraña y crónica acerca de ciertos eventos como dormir, comer, abandonar la casa, etc. sin que exista motivo. Un ejemplo podría ser alguien que literalmente no puede dormise sin un metrónomo.
  • Miedo a contaminación (Misofobia); algunos enfermos pueden tener miedo de la presencia de secreciones del cuerpo humano como saliva, sudor, lágrimas, vómito o mocos, o excreciones como la orina o las heces. Algunos enfermos de TOC pueden incluso temer que el jabón que están usando esté contaminado.
  • Necesidad de que los dos lados del cuerpo se sientan igual. Una persona con TOC puede ir andando por una acera y dar un golpe a una pelota con su pie derecho, entonces siente la necesidad de golpear otra vez con el pie izquierdo. Si una mano está húmeda, el enfermo se puede sentir muy incómodo si la otra no lo está. Si el enfermo está andando y tropieza con algo, puede tocar el objeto o persona otra vez para tener un sentimiento de igualdad. Estos síntomas se experimentan también en el sentido contrario. Algunos enfermos preferirían algunas cosas desiguales, favoreciendo el lado preferido del cuerpo.
  • Obsesión con los números (puede ser en clases de matemáticas, viendo la TV, o en la habitación). Algunas personas están obsesionadas con números pares mientras odian los impares (les causa bastante ansiedad y algunas veces hace a la persona sentirse incómoda o incluso enfadada) o viceversa.
  • Girar la cabeza de un juguete, y entonces girar todo al revés exactamente en la dirección contraria (véase parte de lados del cuerpo iguales).

Hay muchos otros posibles síntomas, y no se necesitan tener todos para sufrir TOC. Un diagnóstico formal es realizado por un profesional de la salud mental. Además, tener los síntomas de arriba no es un diagnóstico absoluto de TOC.

Los enfermos de TOC son conscientes de que tales pensamientos y comportamientos no son racionales, pero sienten obligados a cumplirlos para esquivar sentimientos de pánico o temor. Como los enfermos son conscientes de esta irracionalidad pero se sienten sin ayuda para solucionarla, el TOC sin tratar es a menudo considerado como uno de los trastornos más irritantes y frustrantes de entre los trastornos de ansiedad mayores. Debido a su propio entendimiento o insight de la naturaleza anormal de sus compulsiones, la mayoría de los enfermos de TOC oculta meticulosamente sus comportamientos a otras personas para evitar llamar la atención negativamente. Esto, combinado con el hecho de que en algunos enfermos las compulsiones son puramente mentales, provoca que el trastorno sea a menudo llamado "la enfermedad secreta".

En un intento de relatar la inmensa angustia que los afligidos con esta condición deben aguantar, Barlow y Durand (2006) usan el siguiente ejemplo. Ellos piden a los lectores no pensar en elefantes rosas. La clave está en la asunción de que la mayoría de la gente va a crear inmediatamente una imagen de un elefante rosa en sus mentes, aunque se les haya dicho que no lo hicieran. Mientras más se intenta parar el pensamiento de estos coloridos animales, más se continuará generando estas imágenes mentales. Este fenómeno es calificado como la "Paradoja de la Evitación del Pensamiento", y está muy extendida en los que tienen TOC diariamente, sin importar el esfuerzo que ponen en intentar sacar de su mente estas imágenes molestas y pensamientos, los sentimientos de angustia y ansiedad inevitablemente predominan. Aunque todos pueden experimentar pensamientos desargadables en un momento u otro, estos son normalmente preocupaciones con una vida corta garantizada y se desvanecen después de que haya pasado un periodo de tiempo adecuado. Sin embargo, este no es el caso de los enfermos de TOC.

El Trastorno obsesivo-compulsivo es a veces confundido con la condición del trastorno de la personalidad obsesivo-compulsivo. Los dos no son la misma condición, sin embargo. El TOC es ego-distónico, significando que el trastorno es incompatible con el propio concepto del enfermo. Como los trastornos que son egodistónicos van en contra de la percepción de la persona sobre si misma, tienden a causar mucha angustia. El TPOC, por otro lado, es ego-sintónico - marcado por la aceptación del individuo de que las caracteríscticas mostradas como resultado de este trastorno son compatibles con su propia imagen. Los trastornos egosintónicos como se puede entender no causan angustia. Las personas que sufren TOC son a menudo conscientes de que su comportamiento no es racional y están descontentos con sus obsesiones pero no obstante se sienten obligados por ellas. Las personas con TPOC, en contraste, no son conscientes de nada anormal en ellos mismos; explicarán fácilmente porqué sus acciones son racionales, y normalmente es imposible convencerles de otra cosa. Las personas con TOC experimentan ansiedad; las personas que sufren TPOC, en contraste, tienden a sacar placer de sus obseisones o compulsiones. Esto es es una diferencia significativa entre estos trastornos.

Igualmente, estas racionalizaciones no se aplican a todo el comportamiento, sino a cada caso individualmente; por ejemplo, una persona compulsivamente comprobando su puerta puede argumentar que el tiempo llevado y la ansiedad causada por una comprobación más es considerablemente menor que el tiempo y la ansiedad asociado si le roban, y por eso la comprobación es la mejor opción. En práctica, después de la comprobación, el individuo no está todavía seguro, y es mejor en términos de tiempo y ansiedad hacer una comprobación más, y este razonamiento puede continuar tanto tiempo como sea necesario.

Algunos enfermos de TOC muestran lo que es conocido como ideas sobrevaloradas. En tales casos, la persona con TOC estará verdaderamente insegura si los miedos que le llevan a realizar sus compulsiones son irracionales o no. Después de alguna discusión, es posible convencer a la persona de que sus miedos pueden ser infundados. Puede ser más difícil hacer terapia EPR (Terapia de exposición y respuesta) en tales pacientes, porque pueden estar, al menos inicialmente, poco predispuestos a cooperar. Por esta razón el TOC ha sido a menudo comparado a la enfermedad de la duda patológica, en la cual el enfermo, aunque normalmente no es ilusorio, es a menudo incapaz de darse cuenta completamente de que clase de eventos temidos son razonablemente posibles y cuales no.

El TOC es diferente de comportamientos tales como la adicción al juego o la sobrealimentación. La gente con estos trastornos, típicamente experimenta al menos algún placer en su actividad; los enfermos de TOC no quieren activamente realizar sus tareas compulsivas, y no experimentan placer haciéndolo.

El TOC está en la clase de ansiedad de las enfermedades mentales, pero como muchos trastornos de ansiedad crónicos puede llevar a la depresión con el tiempo. La ansiedad constante de la condición puede causar que los enfermos desarrollen un aislamiento del espíritu, una frustración paralizante o adormecedora, o sensación de desesperanza. Los efectos del TOC en el día a día - particularmente su consumición de tiempo sustancial - puede producir dificultades en el trabajo, finanzas o relaciones personales.

No hay cura conocida para el TOC por ahora, pero hay varias opciones de tratamiento exitosas disponibles.

Fuente: Wikipedia[1]

[editar] Referencias

  1. ^ Discusión Síntomas creada por Carlos. Actualizado: Octubre 02, 2007.